YASSMINE OTHMAN: “Para la interpretación no hay edad”

Viene de una familia de artistas multicultural, hispano turca marroquí por parte de padre y franco portuguesa por parte de madre. Es bilingüe en español, inglés, italiano y francés, también habla un poco árabe marroquí y portugués, además del catalán y valenciano, lo que le introdujo en el mundo del comercio internacional, puesto de trabajo que compagina desde hace cuatro años con su carrera como actriz.

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¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser actriz?

La primera vez que descubrí que lo mío era actuar, y que no se me daba nada mal, fue cuando tenía unos 15 años durante mi primera obra de teatro, ‘The Wizard of Oz’ (era en inglés porque yo estudiaba en un colegio americano). Este fue mi primer casting y no salí muy bien parada porque yo quería ser la buena bruja del sur y me dieron el papel de la tía de Dorothy, Emma, que a pesar de ser un pequeño personaje acepté con resignación.

Era un escenario pequeño y no tenía backstage por lo que nos montaron una especie de cubículo en el escenario donde iban saliendo los personajes. El mío no salía hasta el final y además sólo tenía una frase. Os podéis imaginar lo contenta que estaba yo. Pasó casi una hora hasta que al fin llegó mi salida estelar. Digo estelar porque yo iba a hacer que así fuese y lo conseguí… fue mi primera improvisación. Además de decir mi frase improvisé una especie de monologó, me tiré cinco minutos hablando. Un año más tarde me dieron el papel protagonista de Anne Frank en la obra de teatro Anne Frank’s Diary.

¿Qué pensaron tus padres cuando les dijiste que querías ser actriz?

Lamentablemente como en muchas familias, no tuve mucho apoyo de mis padres que consideraban la interpretación como un pasatiempo y no una carrera, así que lo tuve que dejar de lado para dedicarme a algo que “me diera de comer”.

Como soy bilingüe de varios idiomas (inglés, francés, italiano, español), hablo alguno más (algo de árabe marroquí, portugués, catalán y valenciano), y además habiendo vivido en diferentes países me saqué la carrera de comercio internacional. Me casé, tuve hijos, y cuando ellos decidieron independizarse yo decidí volver a retomar mi carrera artística. Y aquí estamos.

¿Y qué pensó tu entorno cuando decidiste volver a los escenarios?

Curiosamente todos me dijeron que lo llevaba en la sangre, a todos les pareció fenomenal. Me apoyan mucho.

Los principios son duros eso lo sabemos todos, y yo por ahora no vivo de esto, mantengo mi trabajo como responsable comercial de una empresa internacional. Incluso dentro de mi empresa tengo apoyo incondicional de mis compañeros y de mi jefe, y es de agradecer… lo valoro muchísimo. Tengo mucha suerte, incluso me siguen a través de las redes sociales para ver que tal me va, ellos junto con mi familia y amigos son mis mejores fans.

¿En cuantos países has interpretado algún papel?

En EEUU y en Marruecos. Yo llegué a España con unos 20 años, tras el divorcio de mis padres, pero no he interpretado hasta cumplir los 50.

¿Y cómo comparas ser actriz en estos países a serlo en España?

Más o menos es lo mismo. La diferencia viene en cómo se contempla al actor en cada país. Un ejemplo: En España, el actor que hace figuración a menudo lo pueden catalogar como figurante de por vida y entonces se arriesga a perder oportunidades de papeles más importantes, sin desprestigiar al figurante y los extras que son una parte fundamental de cualquier proyecto audiovisual. En Marruecos o en EEUU todo el mundo empieza desde abajo, y tanto la figuración como los extras también los consideran interpretación, es una parte muy importante de tu formación como actor claro ejemplo es el del famoso actor americano Cuba Gooding Jr que uno de sus primeros papeles fue como extra en el Príncipe de Zamunda.

¿Saber tantos idiomas ha marca tu carrera como actriz?

Por supuesto. Un consejo que daría a los actores, sean de la edad que sean, es que estudien idiomas, porque te abre muchas puertas. En España está habiendo muchas coproducciones en los que te piden un nivel alto de idiomas, como la nueva serie de la BBC y TVE “Reinas”. Tanto en Madrid como en Barcelona hay muchos coaches de idiomas que no solo te ayudan a mejorar el idioma, sino también los distintos acentos de los mismos, y también a sentirte seguro interpretando en otro idioma.

Lo que me diferencia de otras actrices mi edad son mis idiomas, que me dan mucho juego. Hay muchas actrices de mi edad, pero no con tantos idiomas, es una ventaja. Otra es que no le hago ascos a ningún papel, acepto trabajos tanto nacionales como internacionales, y me atrevo a interpretar casi cualquier papel, soy consciente de mis limitaciones.

Cuéntanos alguna anécdota de los rodajes que has hecho en estos años

En ‘Centro Médico’ tuve la suerte de encontarme con compañeros estupendos y con el director, Ismael Morillo con quien espero poder volver a trabajar. Me encanta improvisar, forma parte de mi trabajo, aunque no a todos los directores les guste esto, pero tuve la suerte que a Ismael si y esto nos valió mucho en una escena, creo que fue la mejor del episódico, mi compañera no se lo esperaba y quedo muy natural.

Soy una persona con carácter y normalmente me suelen dar personajes con temperamento, sarcásticos, poco empáticos, y este era una madre muy posesiva que no aceptaba a la nuera… me lo pasé en grande aunque una cosa… a pesar de mi carácter fuerte, soy muy empática y humana.

¿Cuántos casting has hecho en estos cuatro años?

Muchos, y cada vez que voy aún sigo sintiendo esos nervios pero en cuanto empiezo se me pasa y todo fluye. También tengo la suerte de que no se me nota nada, o eso dicen, porque por dentro yo estoy hecha un flan.

¿Te has encontrado más competencia en el mundo de la interpretación que en el de los negocios?

No, para mí la competencia no existe, es sólo una perspectiva personal. Yo puedo ser mejor o peor que otra actriz pero realmente eso dependerá no sólo de mi preparación e interpretación sino de los ojos de quienes me vean interpretar. Además, cada uno tenemos un criterio diferente de los demás.  En los negocios es prácticamente lo mismo, al final es el cliente quien decide, de ti sólo depende un 50%… el resto va repartido entre el director de casting, director y productor del proyecto y ¡que sea tu día de suerte!

Uno tiene que confiar en sí mismo y en lo que es capaz de dar. Tú reflejas lo que sientes de ti mismo y como te ves, si crees en ti y sabes lo que vales eso es lo que vas a transmitir a los demás.

¿Qué consejos les darías a los que se echan atrás por su edad?

Mi tía, Assia Bentria, a sus ochenta años hizo su primera película el largometraje “Rock The Casbah” de Laïla Marrakchi junto con Omar Sharif, ganando un premio como actriz revelación. Creedme, nunca es tarde. Otro ejemplo es María Galiana, que empezó después de jubilarse como profesora de Historia e Historia del Arte ganando ese mismo año un Goya a la Mejor Actriz de reparto en “Solas” dirigida por Benito Zambrano.

Un amigo actor me dijo una vez que nunca es tarde, porque para la interpretación no hay edad. Puedes empezar desde que naces y acabar en tu último suspiro. Lo que si tiene que haber es mucha voluntad, mucha constancia, mucha preparación y sobre todo mucha confianza en uno mismo. Ninguno somos comparables a ningún otro actor, cada uno tenemos nuestra propia identidad que nos hace diferente a los demás.

Yo conozco y he visto a personas que han estudiado arte dramático y se han tirado 30 años sin llegar a ser conocidos o reconocidos por su labor. Si es tu momento lo tienes que coger y no dejar escapar…recuerda que la vida cotidiana es toda una gran interpretación e improvisación, úsalo como herramienta.

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