3 VERDADES DE LOS CASTING QUE NOS ENSEÑA ‘LA LA LAND’ (SPOILER)

¿Qué hay de verdad en todos los castings a los que se presenta ‘Mia’ durante la película? Hoy hacemos un repaso de los consejos sobre el mundo de la interpretación que vemos en la cinta y cómo se reflejan las pruebas de selección en la pantalla grande. 

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La galardonada película de Damien Chazelle tiene una trama fundamental; el artista intentando vivir de lo suyo. Así, ‘Mia’ (Emma Stone) se presenta a varios casting con un resultado bastante decepcionante. Salir corriendo de tu trabajo, encontrarte directores de casting distraídos durante la prueba, una sala de gente parecida a ti… Pues bien, la mayor parte de lo que nos enseñan es cierto. Las tres fases que pasa este personaje ficticio no están tan lejos de la vida real como parece, y os vamos a demostrar que lo vivimos día a día.

 

  1. Una actriz que llega a la gran ciudad persiguiendo su sueño

¿No os suena? Esto no solo es real, sino que es algo que vivimos en nuestra comunidad. Cada día nos encontramos con actores y actrices que vienen a formarse a Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla… Las grandes ciudades concentran más oportunidades, más castings, más sitios donde formarte.

¿Y el trabajo de camarera? Parece un chiste más que repetido, pero es cierto. A día de hoy muchos actores deciden buscarse un segundo trabajo, y parece que camarero es uno de los más demandados. Hace poco hablábamos con Ventura Rodríguez y Javier Santiago, dos actores cada día más conocidos sobre las tablas de la capital y no tuvieron ningún corte en decirnos de qué trabajan cuando salen del Teatro Lara.

2. Presentarse a castings cada semana, directores bordes y que se te caiga un café encima

 ¿Tampoco os suena? Sí, a veces es difícil, pero presentarse a un casting siempre es una nueva oportunidad que aprovechar. Hay que estar dispuesto a todo, incluso a entrar en al sala con un chaquetón porque tengamos la ropa manchada. Ahora bien, en la película nos muestran siempre los procesos de selección en una sala pequeña, con dos personas, una cámara encendida y poca consideración. Todos los que os habéis presentado a algún casting podréis haber vivido situaciones muy parecidas: llegas con el texto aprendido, empiezas, acabas y te dan las gracias. Te preguntas, ¿No quieres que lo haga de otra forma? Y miras sus caras intentando descifrar qué es lo que están pensando, después de haberte pasado el día anterior haciéndolo de mil maneras posibles para conseguir el papel.

‘Mia’ sale de cada casting decepcionada, frustrada. Esto es un error. Adela Silvestre nos contó en una entrevista su truco para los castings: “tal y como hago el casting y salgo, me olvido. Es un tema de supervivencia”. No se trata de que lo hayas hecho mal o no, a lo mejor tu forma de ver el papel o de dar vida al personaje no es la que los directores están buscando. Jaime Riba, alumno de la RESAD, en su entrevista nos contó una anécdota más que curiosa de un casting musical. Entró en la sala, cantó su canción y los directores estaban distraídos entre ellos “me dio tanta rabia que sin pianista ni nada pegué un grito de verdad. De todas formas, uno lo tiene que hacer lo mejor posible. Aquí os recordamos un #CastingConsejo; cómo hacer feliz a tu director de casting.

3. Si no te cogen, haz algo propio. 

El gran consejo que ‘Sebastián’ le da a ‘Mia’ cuando le surgen dudas es que escriba su propia obra, su propio guión. Muchos actores recurren a esto cuando se sienten atascados, y es que lo mejor que puedes hacer es no parar de moverte, no parar de crear algo propio. Busca un amigo que lo esté creando o trabaja con personas que ya hayas trabajado. Siempre hay alguien creando o haciendo, si no surge nada ¿te vas a quedar esperando?

Todos tenemos en nuestra cabeza una historia, ¿por qué no plasmarla en un monólogo? Y si te cuesta un poco más que a ‘Mia’, siempre podemos recordar la escena en la que la protagonista está escribiendo su guión en casa y sus amigas le dicen ‘todas queremos un papel’. ¿Por qué no escribir una obra, un guión o un corto entre varios amigos y llevarlo a cabo?

El ejemplo real que os ponemos aquí es el cortometraje ‘El niño de la bolsa‘, de Agus Ibarra, al que entrevistamos y nos contó que como actor tenía esa espina de grabar algo. “Si te gusta el mundo del cine, y quieres demostrarlo, coge una cámara, sal a la calle y graba.

Por otro lado, La La Land es el claro ejemplo de que el casting de una película puede cambiar en el último momento. ¿Sabías que la primera idea era que Emma Watson y Miles Teller protagonizaran la historia? El propio director decidió tirar hacia adelante después de que varios elementos importantes del proyecto, como dinero, reparto o tiempo se cayeran al último momento. Después de casi 6 años sintió que era el momento de hacerlo y  decidió seguir y creer ¡Ahora te toca a ti!

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